Buenas noches, bienvenidos, muchas gracias por estar aquí. 
Decir que seré breve, como la Feria de este año.
A parte de una sorpresa, es un orgullo estar con todos vosotros, justo después de que en la misma noche de hace cuatro años ya lo hiciera otro colono adoptivo, al que quiero mucho y que por suerte para mi es un referente en mi vida. Me refiero a una persona que es muy querida en esta Colonia. Papá, no mires más para los lados, que tienes todas las papeletas de ser tú. Este pregón, te lo dedico.
Bueno, la razón de estar aquí ha sido una sorpresa para mí, que me gustaría compartir con todos y cada uno de los valientes que han apostado y tenido la confianza ciega en un proyecto que presenté y que nació con muy poca pólvora para abordarlo; y que gracias al esfuerzo de todos, poniendo lo mejor de cada uno, ha quedado demostrado que la “Crisis” que vivimos no es un monstruo imbatible para hacer cosas importantes. Con ilusión y con trabajo duro se puede conseguir siempre lo que nos propongamos.
Así que gracias primeramente a Juan Antonio, nuestro alcalde, por el interés mostrado en marzo de 2009, cuando le presenté una propuesta alternativa que suponía un giro radical de 180º en el proyecto que había previsto y que afectaba a unos hipotéticos restos carolinos que aun podrían existir bajo aquel terreno. Al final estaban allí esperándonos y en mejores condiciones de lo previsto. Gracias también a Ralber por dejar contagiarse de la misma ilusión y por el trabajo tan fino que ha hecho en las dos fases de la obra, ya que sin esa actitud hubiera sido imposible tener hoy lo que tenemos. Muchas gracias a todos los amigos que habéis colaborado desinteresadamente cuando os lo he pedido, y sobre todo a los mayores que habéis nacido y jugado de
niños alrededor de los restos nuestra fuente histórica, origen y razón de ser de esta Colonia. Muchas gracias Salvador Caraballo, Rafael Díaz “Pacocho”, Antonio “Morcilla”, Salvadora, Josefina … y muchos más, gracias de todo corazón por todas las historias, detalles y anécdotas tan chulas que me habéis contado durante los meses previos a la reconstrucción, porque han sido cruciales para mi trabajo. Y gracias por la emoción mostrada al revivir vuestra infancia, porque yo también me he visto reflejado en vosotros mismos, aunque yo sea de otra generación tan diferente a la vuestra. Sí. Me refería a otra generación, la de los años ’80, que también queda ya lejillos. Porque aquello era cuando los abejarucos aun anidaban en la gravera, cuando en los trigales todavía nacían amapolas, cuando por los arroyos corría un enorme caudal de biodiversidad y cuando el campo olía a eso…a campo. Nunca me importaron las pedradas que recibiera de bandas enemigas o los castigos por llegar tarde a mi casa llenito de barro, nada me importaba más, si a cambio obtenía la recompensa de pasar más tiempo con mis amigos compartiendo un mismo sentimiento de Libertad y de aventura cara a cara con la Naturaleza. Cuando te encuentras de esa manera, te sientes tan vivo que se te acaba convirtiendo en una silenciosa adicción que espero que dure así hasta el final de mi vida.
No soy tan viejo como para pensar que todo tiempo pasado fue mejor, pues ahora hay virguerías alucinantes, pero daría lo que fuese porque mis hijos conocieran tan sólo 1 día completo de aquella manera tan diferente de vivir a como lo hacemos ahora. Además quiero que mis hijos se enteren bien que fui de los niños del mundo que tuvo la buena suerte de estar dentro del 20% que contaban con posibilidades de tener una vida plena. Me refiero a lo más importante, tener una familia y una educación.
Al poco de cumplir los 5 años, me vine de Monturque, un pueblo atalaya, a 7 Km de Cabra, con más de 3.000 años de historia y situado encima de una loma sembrada de viñedos y huertas. Lindos recuerdos me han quedado de allí , a cada momento, el grupo “TRIANA” sonando en el tocadiscos, mis padres muy jóvenes siempre derrochando alegría, muchos abrazos, muchos amigos, muchas barbas y bigotes largos, muchos pantalones acampanados y todo entre el blanco y negro y el color cálido saturado de las fotos de aquella época.
La vida en el campo era muy tranquila y sencilla. Junto a mi hermana pequeña, Cristóbal y mi perra Pastora, pasaba buena parte de mi tiempo jugando con ella o ayudando en el huerto familiar. Hoy sería peculiar ver a un médico viviendo de esta manera, fuera del pueblo, en una vieja casa de campo situada en lo alto de una loma rodeada de huertas y viñedos, pero para mí era el sitio idóneo, pues me permitía estar siempre en contacto con una naturaleza, que hoy por desgracia ya se ha perdido en aquel lugar y que ahora me recuerda perfectamente a la existente en algunos pueblos de la Alpujarra granadina.
Recuerdo el día de la mudanza para Fuente Palmera, aunque muy pequeño, yo estaba impaciente por conocer mi nuevo pueblo del que me hablaba mucho mi padre con entusiasmo, pero justo el día en que salíamos, al señor Tejero le dio por dar un golpecito de Estado, y mis padres prudentes cambiaron de rumbo inmediatamente, dejándome junto a mi hermana en casa de mis abuelos de Adamuz. Así que no pude pisar esta Colonia, hasta que se aclaró la tensa situación que vivía nuestro País en aquel momento.
Bueno, por fin llegué a Fuente Palmera, un pueblo más grande y con olivos centenarios por todas partes y me empecé a hacer amigos de manera fulminante. Tan rápido que el primer día ya estaba jugando con Emilio “El Nicotina” en su casa de la calle Portales y al día siguiente al incorporarme a primero de párvulos, conocí al resto de los que hoy son mis amigos de la infancia, todos son dragones en el calendario chino, y todos hijos de la Transición como yo. Moyanos, Peñas, Riveros, Queros o Pistones…eran buena parte de esos dragones, y me estoy reservando el hueco para el último dragoncito, hermano de sangre, nieto de yegüeros, hijo de Lola y Manuel unos colonos de Ochavillo y Herrería que tuvieron que emigrar a Alemania en los años’70 en busca de un futuro mejor.
Fran … qué bueno tio!! que estés ya aquí en tu tierra, Andalucía, para decirte todo esto a la cara. Y dio igual que llegaras tres años más tarde y que no tuvieras ni idea de castellano, porque tan sólo te bastaron 4 años de tu niñez en este pueblo, para irte de nuevo con un acento andaluz perfecto y siendo un colono de primera categoría con dos cojones, y que encima te dejases el corazón en esta tierra, en cada final de verano, para emigrar a las frías tierras del RHIN, pero con toda la esperanza puesta en regresar a recogerlo al año siguiente. Muchas Gracias Fran por haberte conocido y porque se que los dos sentimos lo mismo.
Hoy agradezco a nuestra Madre Naturaleza que aparte de que parase la lluvia, se produzca un “equilibrio invisible”, con este gesto sorpresa que han tenido los representantes de esta Colonia conmigo. Qué tontería, pero basta con el “calor” de 1.000 almas aquí presentes durante este momento tan emotivo ; para igualarlo al de 1 alma durante 1.000 momentos de lucha por recuperar nuestra Historia, como he tenido la suerte de hacer durante los últimos año y ocho meses de mi vida.
Recientemente habla mucho conmigo una pequeña sabia capaz de enamorarme de cada una de sus reflexiones. Se empeña en que funcionamos bajo un “Toma y Daca” implícito a la condición humana del que no somos conscientes... “La Teoría de Los Espejos” me dice.., donde cada uno da lo que recibe y luego recibe lo que da, aunque esto tened cuidadito cómo lo explicáis por ahí, que más de uno se puede confundir. Amigo Jorge Drexler, que razón tienes cantando esos versos, dices que nada se destruye, sino que “Todo se transforma”. Pues algo así es lo que siento yo, cuando tengo la oportunidad de hacer algo práctico o necesario para los demás. Estas tierras en las que vivimos y su gente me ofrecieron la mejor de las infancias y los mejores amigos que uno se pueda esperar en la vida y con eso es más que suficiente; por eso insisto que no me importa sacrificar el tiempo y el esfuerzo que haga falta, como una muestra de cariño eterno.
Ya para ir concretando, quiero compartir con vosotros una experiencia positiva que puede servir para cambiar la imagen que muchos puedan tener de la situación actual en que vivimos. Y es que cada vez que me escapo por ahí a investigar y conocer otros países desarrollados como también los que están en vías de desarrollo, es curioso la cantidad de españoles unidos que siendo aquí de diferentes ideologías y comunidades autónomas (vascos, catalanes, madrileños, andaluces…), están allí trabajando juntos en la misma dirección y con la cabeza puesta en luchar por un mundo mejor y no perdiendo el tiempo como se hace aquí en su propio país con cosas que no lo merecen.
Tenemos aun muy reciente el orgullo de ser campeones del mundo con la Selección Española de Futbol, “La Roja”, que ha conseguido su primer trofeo de la mejor manera, dando claro ejemplo al resto del mundo, de unidad, de trabajo en equipo, de juego limpio. Pues igualmente me siento orgulloso de que existan otros españoles anónimos, que trabajando duro a miles de kilómetros de su país y no perdiendo el tiempo, ni malgastando el dinero en gilipolleces, estén dándole una auténtica lección de “sentido común” a todos los políticos ciegos y sordos que por desgracia abundan en este país. Por eso he dejado ya de preocuparme de este extraño momento de nuestra historia, donde por desgracia el sentido común es el menos común de los sentidos (como se suele decir).
Somos un pueblo capaz de lo mejor y también de lo peor. Cometimos muchas torpezas y barbaridades en el pasado, que me imagino que habrán servido de algo. Recientemente Nuestros abuelos aprendieron la lección, de que una guerra entre hermanos es la peor experiencia que se pueda vivir. Nuestros padres, aprendieron a moverse dentro de un polvorín y a encender la mecha de la Democracia sin tener nada de que lamentarse… y nosotros ahora que lo teníamos todo resuelto, todo más fácil, y sin embargo hemos perdido el Norte y a día de hoy después de más de 30 años de experiencia viviendo en Libertad, seguimos teniendo todos los complejos que tienen las “jóvenes Democracias”, donde se pierde mucho tiempo debatiendo, legislando y creando artificios que llegan a rozar “lo ridículo” y que así no llegamos a ninguna parte. Si ya lo sabéis, os lo vuelvo a repetir, una solución objetiva a nuestra CRISIS no es otra que RE-APRENDER a ser felices con menos cosas, y si no el que pueda que haga memoria de hace 25 años en la España de los ’80 . La gente era mucho más pobre que ahora, pero las depresiones o el estrés no eran tan populares como lo son hoy día y sólo las conocíamos coloquialmente por las películas americanas de la tele.
Hemos heredado un país que posiblemente sea el mejor crisol de culturas que haya podido existir sobre la faz de la Tierra y concretamente la nuestra, Al-Andalus que es ya para quitarse el sombrero. Os recuerdo que nuestros antepasados hicieron un viaje muy largo desde Centroeuropa y cuando llegaron a este lugar hace 242 años buscando la “Tierra Prometida”, se toparon con el árido “Desierto de La Parrilla”. Eso si que era una CRISIS con mayúsculas y sin embargo encontraron la manera de instalarse con toda la fatiga del mundo, en una antigua fuente medieval, situada en un oasis lleno de vida a las faldas de la Cañada Real de Sevilla, al que ellos mismos bautizaron como “la fuente palmera”. Allí crearían a un nuevo conjunto hidráulico reformado, que fue el origen del foco primitivo y la razón de ser de nuestra Colonia de hoy día.
Después de todas estas meditaciones, y queriendo cumplir mi promesa de brevedad, os animo a todos a dejar atrás y olvidar los momentos desagradables y situaciones negativas y pensar en el futuro con optimismo y nada mejor que comenzar ahora mismo, … en este momento …y en esta Feria.
Os animo y os invito a todos a seguir trabajando por hacer día a día una Colonia Mejor.
¡¡ JUNTOS PODEMOS !!
¡¡ JUNTOS PODEMOS !!
¡Os quiero! ¡Un abrazo a todos !!
La FERIA REAL 2010 queda inaugurada ¡ y hay que disfrutarla !
¡ Hasta siempre amigos !